William Forward se despertó esa mañana en su casa de Turlock, California, y se dispuso a leer las ediciones digitales de sus periódicos favoritos, pero no lo logró. Fastidiado, encendió su teléfono celular dispuesto a comenzar su día laboral, pero el aparato se negó a responder. De camino a su trabajo se detuvo un momento en la oficina local de su compañía telefónica para hacer el reclamo correspondiente, pero nadie pareció entender de qué estaba hablando. La indignación de William fue en aumento cuando los empleados comenzaron a mirarlo con sorna, y a cuchichear entre sonrisitas. Terminó montando un escándalo de proporciones que incluyó una voladura de dientes en la persona de Alfred Marshall, supervisor de atención al cliente de la Bell Company. No hubo más remedio que llamar a la policía, que se lo llevó esposado.
Era el 15 de mayo de 1957.
El Equipo de Investigaciones de La Guía Incompleta tuvo acceso a las transcripciones del juicio que Alfred Marshall le hizo a William Forward por la compulsiva extracción de dos piezas dentales durante la refriega.
El informe del psiquiatra forense fue determinante para el veredicto. He aquí algunos párrafos escogidos.
"...William Forward no deja de referirse a objetos y servicios inexistentes. Insiste en que una pequeña cajita de madera que lleva todo el tiempo encima y que tiene dibujados algunos números, la palabra "SAMSUNG" y un rectángulo encima es un dispositivo llamado teléfono celular..."
"...durante la visita que Su Señoría ordenó al domicilio de William Forward este perito encontró una pieza de cartón de unos cuarenta por veinte centímetros, con letras y números dibujados en una disposición que recuerda a las de las máquinas de escribir, a la que se encontraba pegada un cable cuyo otro extremo estaba a su vez adosado a un televisor. William Forward tocó con sus dedos en repetidas ocasiones esta pieza de papel mirando al mismo tiempo la pantalla del televisor, que se encontraba apagado, y repetía a cada rato "¿Lo ve? ¡Nada! ¡No puedo entrar a Internet, mandar un e-mail, nada!..."
"...El paciente llama "PC" a esa combinación de televisión y pedazo de cartón..."
"...El paciente sufre de un agudo delirio paranoide que le dicta que hay una gran conspiración para hacerlo pasar por incapaz y lunático. Acusa a su socio, su familia y hasta la Ciudad de Turlock de formar parte de esta conspiración..."
"...El paciente parece ubicado en tiempo y espacio, es capaz de reconocer personas de su entorno, está al tanto de las noticias locales y nacionales (aunque se queja de haber tenido que leerlas en diarios de papel, en lugar de en las ediciones digitales que prefiere consultar)..."
"...Este perito aconseja que el Sr. Forward sea recluido en una Institución Mental y sea sometido a tratamiento psiquiátrico..."
El juicio llamado "Alfred Marshall contra William Forward, por agresión, lesiones y ejercicio ilegal de la odontología" terminó con la absolución del acusado debido a su supuesto estado mental. El Juez decidió hacer caso a los consejos del psiquiatra forense, y William Forward fue internado en el Hospital Psiquiátrico de Turlock, donde fue sometido a un tratamiento intensivo consistente en su mayor parte de sesiones de electroshock. Y en su menor parte, de más sesiones de electroshock. Los dueños de la compañía eléctrica de Turlock solían decir que Forward era su mejor cliente y le mandaban tarjetas de Navidad todos los años.
Con el tiempo y los voltios, Forward dejó de hablar de cosas inexistentes.
Abandonado por su familia y sus amigos, fue dado de alta el 30 de octubre de 1969. Ese mismo día, Leonard Kleinrock, desde el Departamento de Ciencias Computacionales de la Universidad de California en Los Ángeles envió el primer mensaje de correo electrónico a Douglas Engelbart, del Instituto de Investigación de la Universidad de Stanford, a 568 kilómetros de distancia en lo que se considera el nacimiento oficial de la Internet. (*)
¿Fue William Forward un viajero temporal? Los informes nunca mencionan esa posibilidad, Forward hablaba de teléfonos celulares, Internet y e-mail convencido de que esas cosas existían en la época en la que él se encontraba. Más allá de ciertas generalidades, ("Internet conecta a todas las PCs del mundo", "el teléfono celular sirve para hablar por teléfono en cualquier parte menos en los túneles", "me gusta el pollo frito con arroz") Forward nunca fue capaz de describir detalladamente el funcionamiento de los aparatos a los que se refería.
Nada se sabe de William Forward desde que abandonó el hospital psiquiátrico. Un recorte del periódico Turlock Times del 4 de febrero de 1970 da cuenta de un incidente ocurrido en la tienda de artículos fotográficos Michelson & Son, cuando un cliente enojado y de mirada extraña golpeó a un empleado que le explicaba que ellos no vendían nada que se llamara "una cámara digital". El empleado no levantó cargos, y nadie volvió a ver al temperamental cliente.
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